Las empresas pueden beneficiarse con el uso interno de las insignias, que a su vez son aprovechadas por los usuarios para crecer profesional, laboral o académicamente. 

 

 

Desde hace mucho tiempo, el currículum vitae (CV) se ha conformado como un tipo de carta de presentación en el ámbito profesional que manifiesta la experiencia laboral y académica, pero que en ocasiones no puede ser comprobable fácilmente, ya sea por la falta de documentación de respaldo o hasta porque las empresas registradas ya no aparecen en el mapa de los negocios. image010

 

Esa es solo una de las razones por las que las insignias digitales están empezando a conformarse como substitutos de los CV, ya que estas sí permiten identificar competencias y conocimientos adquiridos, porque además son asignadas de acuerdo con resultados obtenidos en pruebas específicas, o por objetivos alcanzados, y las empresas lo pueden consultar al momento al momento de contactar a un profesional.

 

}Además, de acuerdo con diversas experiencias, las insignias digitales se han ido consolidando en el campo empresarial porque están conformando un método de progreso personal/profesional que se está plasmando en lo que ahora es un currículum digital. Solo por citar un caso destaca lo que ha sucedido con IBM[1], que a través del IBM Digital Badget Program, a las pocas semanas de haberse iniciado registró aumentos de hasta 129% en el registro de estudiantes; de 226% de matriculados que terminaron curso; y de 694% de estudiantes que aprobaron el examen final.

 

La conclusión es clara: las inscripciones a programas de capacitación en línea y la culminación aumentaron más de dos dígitos a partir de la introducción de las insignias.

 

Vemos entonces que todos ganan: los poseedores de las insignias y las empresas que ven potencializada su imagen. Considerando los datos del caso de ejemplo también podemos ver que la firma tecnológica encontró la forma de medir el progreso en todas sus áreas, al tiempo de asegurarse que los empleados se están capacitando continuamente al grado de que han contribuido al aumento de la venta de sus productos.

 

Pero para entender mejor cómo funciona el ecosistema de las insignias digitales, debemos considerar a cuatro actores principales: los ganadores, los emisores, los exhibidores y los aceptadores y que su modelo de interacción se basa en el proceso de la obtención, la emisión y la solicitud, para posteriormente compartir y reconocer[2].

 

Los ganadores.- Son estudiantes o profesionistas que obtienen las insignias. A ellos les corresponde solicitar las insignias digitales una vez que han alcanzado o completado los requisitos propuestos por el evaluador para otorgar el reconocimiento. Con los diferentes cursos que hay en línea, los ganadores pueden recolectar insignias de varios emisores.

 

Los emisores.- Son las organizaciones que entregan las insignias de acuerdo con los requisitos de evaluación. Se incluye a varios tipos de proveedores que emiten las credenciales digitales  y van desde universidades, organizaciones profesionales, empresas, y cualquier institución pública o privada que imparta algún tipo de capacitación o entrenamiento.

 

Incluso, son usadas de manera interna por corporaciones que de esa forma entregan promociones laborales, o para reconocer los logros alcanzados o por desempeño, lo cual estimula el crecimiento profesional.

 

Los visualizadores: Son las plataformas en Internet que muestran las insignias digitales de los ganadores, quienes a su vez las comparten a través de redes como Linkedin, Twitter, Facebook y cualquier otro medio digital propio o de terceros. El intercambio de insignias recrea un entorno propicio para demostrar habilidades y conocimientos a través de evidencia clara y comprobación reconocida, lo que potencialmente brinda oportunidades a asociaciones, cámaras, nuevos trabajos, carreras, cursos o carreras académicas.

 

Los aceptadores.- Aquí se incluyen a las personas, organismos e instituciones que aceptan a la insignia como evidencia del logro de esa competencia  y/o habilidad determinada.

 

A manera de conclusión, vale la pena destacar que las empresas pueden beneficiarse con el uso interno de las insignias, que a su vez son aprovechadas por los usuarios para crecer profesional, laboral o académicamente. Por otro lado, el entorno de las insignias se sigue consolidando, delineando adecuadamente a cada parte, dándole el valor que merece cada una. Se trata de una realidad, que si bien se fundamenta en el espacio virtual, se aterriza en beneficios concretos para los involucrados.

 

Fuentes:

[1]https://ibm.co/3kWt6BB

[2]https://bit.ly/371h95l