A través de mi trabajo con la comunidad trans, apoyo con orientación legal sobre todos los aspectos que conllevan una confirmación de identidad de género de manera oficial.

ATT logoCuando cumplí 17 años supe que estaba lista para tomar la decisión de vivir como Victoria, la mujer que siempre he sido. Me detengo en la palabra decisión porque, con toda honestidad, no es fácil recorrer este camino que suele estar lleno trámites, tratamientos y una constante presión de la sociedad: presión de encajar en estereotipos armados, de estar siempre alerta ante cualquier ataque y de mantenerme fuerte porque el camino, a veces, parece ser a contracorriente.

Cuando ese momento llegó, yo ya tenía la certeza de que lo haría solo por mí y hoy, a mis 26 años, puedo decir feliz que soy una mujer transgénero, activista por los derechos de la comunidad LGBT+ especialmente de las personas trans, trabajadora, estudiante de Derecho y con muchos sueños por cumplir.

El futuro me parece alentador y, aunque hay muchos retos que enfrentar, hay avances que debemos mirar orgullosos, como la protección que hemos logrado para que se reconozcan por parte de la ley nuestros derechos laborales. Esto es muy valioso en un país en el que 60% de las personas trans afirman haber sido rechazadas en sus trabajos por su condición de género.

Yo me siento muy orgullosa de trabajar en una empresa que no es parte de ese porcentaje. AT&T en México fomenta una verdadera cultura de inclusión en la que es sencillo vivir el día a día. Nos ha demostrado el respeto que nos merecemos y desde el día de mi entrevista de trabajo hasta hoy, a más de 2 años de mi ingreso a la compañía, siempre me he sentido apoyada por esta empresa y por todas las personas que trabajan en ella.

Es también esta una de las razones por las cuales puedo actualmente dedicar parte de mi tiempo a ayudar a otras personas a completar sus procesos de transición de manera legal. Mi motivación detrás de esta labor, que hago en conjunto con la comunidad trans de Jalisco, es poder acompañar a mis compañeras y compañeros de la forma que a mí me hubiera gustado ser acompañada.

Cuando inicié mi transición hace 9 años, tuve que tomar mis propias herramientas sin ayuda de nadie. Hoy, a través de mi trabajo con la comunidad trans, apoyo con orientación legal sobre todos los aspectos que conllevan una confirmación de identidad de género de manera oficial, y brindo recomendaciones y acompañamiento en la parte emocional. En este camino tan desafiante, debemos avanzar hombro a hombro para que la experiencia sea lo más positiva posible y pensar que, al final, lo hacemos por nosotras mismas y por nuestra propia felicidad.

En este Mes del Orgullo, que estamos viviendo en una situación extraordinaria en muchos sentidos, quiero invitar a mis compañeras y compañeros de la comunidad LGBT+ a que sigamos luchando, porque los cambios no suceden de la noche a la mañana. Seamos constantes en la construcción del camino hacia la igualdad, es un trabajo en el que todos y todas debemos participar.