Las mejores prácticas de mantenimiento en cumplimiento con las certificaciones y directrices de normas internacionales, garantizarán que la infraestructura física esté en buenas condiciones de funcionamiento para proteger el entorno de negocio en una situación de emergencia.

 

gustavo pinedo cavassaTelecomunicaciones, banca, hospitales, servicios de tecnología - TI, entre muchas otras industrias complejas, son claves para el desarrollo competitivo de un país y, por lo tanto, tienen un impacto en la vida de las personas. Su estabilidad y continuidad de servicio hacia sus principales stakeholders son fundamentales para renovar la confianza con sus socios en el tiempo.

Ante escenarios de riesgo, las empresas necesitarán implementar soluciones de TI en ubicaciones que no han sido consideradas anteriormente. Una infraestructura de TI, tanto física como digital más dinámica y vertiginosa, requiere cada vez más almacenamiento y computación más cerca de los usuarios y los dispositivos para asegurar una baja latencia o retardo, y soportar la creciente necesidad de computación al borde de la red.

Debemos considerar que las fallas inesperadas en el centro de datos suponen graves riesgos para la infraestructura crítica y ponen en riesgo la continuidad de los negocios. Un estudio encargado por Vertiv sobre los costos de interrupción, muestra que cada minuto de inactividad en los data centers puede costar hasta $9.000 dólares, siendo las fallas de baterías en UPS o errores humanos como principal causa.

Frente a ello, existen prácticas ideales para contrarrestar esta situación:

1. Garantía de tener al personal con las competencias adecuadas para la operación: El error humano es la causa principal del tiempo de inactividad del centro de datos. Por ello, la capacitación constante del personal debe ser una prioridad para garantizar que su centro de datos funcione sin ningún problema.

2. Tener programas de mantenimiento para todos los subsistemas: Tan importante como el diseño del centro de datos en sí mismo, son los equipos que se utilizan, los cuales deben recibir mantenimiento continuo y programado, ya sean aires acondicionados, unidades UPS o generadores. Con el mantenimiento regular, se puede saber lo que está pasando dentro del data center y prevenir una posible falla. La importancia del mantenimiento es que sea preventivo y no reactivo.

3. Planificación y coordinación adecuada: Al contar con una menor cantidad de proveedores instalados en el centro de datos, la falla de un dispositivo será más fácil de resolver, ya que puede estandarizar sus repuestas y agilizar el proceso para llevar la parte adecuada a su sitio. La idea es simplificar la infraestructura para una respuesta y solución más efectiva.

4. Asegurar una adecuada gestión de las condiciones operativas del centro de datos: Al diseñar, construir o actualizar su centro de datos, instalar equipos con la mejor tecnología y la más alta confiabilidad será una prioridad. Al utilizar la infraestructura inteligente como parte de su red térmica y sistemas de energía, puede obtener la visibilidad y el control necesarios para garantizar la continuidad digital de los centros de datos.

Según el estudio Data Center 2025, la proliferación de los datos y la expansión de las aplicaciones indican que para el 2025 las ubicaciones de computación en el borde de la red necesitarán triplicarse. Por ello las organizaciones están aprovechando de muchas maneras las ventajas de los diseños de centros de datos más uniformes. Estas ventajas empiezan con la reducción de costos y la simplificación de los sistemas, tanto para quienes operan los centros de datos como para quienes les dan mantenimiento.

Finalmente, las evaluaciones regulares y una actualización constantes con las mejores prácticas de mantenimiento en cumplimiento con las certificaciones y directrices de normas internacionales, garantizarán que la infraestructura física se encuentre en buenas condiciones de funcionamiento para proteger el entorno de negocio en una situación de emergencia.