Durante los minutos previos al inicio de cada encuentro y en los medios tiempos, se registró un promedio de 25 transacciones por segundo.
La adopción de pagos contactless alcanzó80% de las compras realizadas dentro del estadio de la Ciudad de México, de acuerdo con Fiserv, casi tres veces por encima del promedio nacional de 30%. Más que un cambio en la preferencia de pago, esta diferencia refleja cómo los aficionados priorizan los métodos que les permiten regresar a sus asientos en el menor tiempo posible.
Los minutos previos al inicio de cada encuentro, así como los medios tiempos, fueron los periodos de mayor actividad comercial del estadio, con un promedio de 25 transacciones por segundo durante los momentos de mayor afluencia. A lo largo de todos los partidos disputados en el recinto se procesaron más de 636 mil transacciones, con un ticket promedio de MXN $474 por compra, cifras que reflejan la escala operativa necesaria para responder al volumen de transacciones que generan este tipo de encuentros.
En un recinto como este, buena parte de las ventas ocurre pocos minutos antes del partido y durante el medio tiempo; miles de personas buscan comprar alimentos, bebidas o mercancía oficial. Por eso, los grandes venues deportivos operan bajo condiciones muy distintas a las de cualquier otro punto de venta.
Según datos de Oracle Food & Beverage, 45% de los aficionados han abandonado una fila de alimentos y bebidas sin completar una compra debido al tiempo de espera, una situación que puede afectar tanto las ventas como la experiencia del asistente.
Un estadio concentra en unos cuantos minutos un volumen de actividad que pocos comercios enfrentan en un día completo. Esa exigencia hace indispensable contar con herramientas que permitan entender cómo responde la operación conforme avanza el evento, porque cada decisión tiene un impacto directo en el tiempo que el aficionado pasa en la fila y en la experiencia que se lleva del recinto.
La forma en que compra el aficionado también influye en la dinámica operativa del recinto, ya que cuando miles de personas realizan transacciones al mismo tiempo, contar con información en tiempo real sobre lo que ocurre en cada punto de venta resulta tan importante como procesar las transacciones con rapidez. Mientras Clover procesó ese volumen de transacciones con rapidez, los operadores tuvieron claridad en tiempo real sobre ventas, inventarios y conciliación desde una misma plataforma para responder a los momentos de mayor demanda sin afectar la experiencia de los asistentes.
Contar con esa claridad resulta especialmente valioso en este tipo de recintos. Además del procesamiento de pagos, Clover trabajó junto con KeepCash, software especializado para la administración de recintos y concesiones, para integrar inventarios, ventas, turnos de personal y reportes dentro de una misma plataforma. Esta visibilidad permitió a los operadores identificar las zonas con mayor demanda, redistribuir recursos mientras el evento seguía en marcha y reducir el impacto que el alto volumen de asistentes puede tener sobre la operación del recinto.
Pocos entornos comerciales ponen a prueba la operación de un negocio como un estadio. La rapidez con la que responde un recinto en los momentos de mayor afluencia refleja el nivel de coordinación que existe detrás de cada transacción y la capacidad para mantener una operación coordinada durante todo el evento.