Logo Schneider ElectricLos robots colaborativos se convierten en una herramienta estratégica que ayuda a mantener la continuidad operativa y responder a desafíos del entorno productivo.

La manufactura global atraviesa una transformación impulsada por la automatización, la digitalización y la necesidad de operar con mayor eficiencia. De acuerdo con la Federación Internacional de Robótica (IFR), en 2024 se instalaron alrededor de 542 mil robots industriales en todo el mundo, esta cifra representa más del doble del promedio que había hace 10 años; por otro lado, el mismo reporte señala que la base global de robots operativos superó los 4.6 millones de unidades.

México también refleja el avance de la automatización industrial. En 2024 se instalaron cerca de 5,600 robots industriales en el país, consolidándolo como uno de los mercados más dinámicos de automatización en América Latina.

En este escenario, los robots colaborativos se perfilan como una de las tecnologías con mayor potencial de crecimiento, al ofrecer una forma más flexible y segura de incorporar automatización en distintos procesos productivos. A diferencia de los robots industriales tradicionales, estos equipos están diseñados para trabajar de manera segura junto a las personas, permitiendo automatizar tareas repetitivas y de precisión sin necesidad de realizar transformaciones complejas en las líneas de producción.

Sin embargo, la transformación industrial no responde únicamente a la incorporación de nuevas tecnologías. Las organizaciones enfrentan desafíos cada vez más complejos relacionados con la disponibilidad de talento especializado, la continuidad operativa y la necesidad de mantener niveles consistentes de producción. De acuerdo con diversos estudios laborales, siete de cada diez empleadores en México reportan dificultades para encontrar el talento que requieren, una situación que afecta particularmente a sectores vinculados con manufactura avanzada, automatización y operaciones industriales.

En este contexto, la automatización colaborativa ha comenzado a posicionarse como una herramienta estratégica para complementar las capacidades humanas, automatizando tareas repetitivas o físicamente demandantes para que los trabajadores puedan concentrarse en actividades de mayor valor agregado. De hecho, expertos de la industria estiman que la escasez de mano de obra puede representar pérdidas de hasta 20% de la capacidad productiva en algunas operaciones industriales.

Estamos observando una evolución importante en la conversación industrial. Hoy las empresas ya no se preguntan si deben automatizar ciertos procesos, sino cómo hacerlo de forma flexible, segura y alineada con las necesidades de sus equipos. La automatización colaborativa permite avanzar en ese objetivo al combinar tecnología y talento humano para fortalecer la productividad y la continuidad operativa.

Para responder a estas necesidades, Schneider Electric, aliado en tecnología energética, ha desarrollado soluciones para apoyar procesos de ensamble, inspección, empaquetado, manipulación de materiales y soporte de máquinas en industrias como manufactura, alimentos y bebidas, logística, electrónica y automotriz. Gracias a sus capacidades de colaboración segura entre personas y máquinas, estas tecnologías permiten a las empresas incorporar automatización de manera flexible y escalable.

A medida que la industria continúa evolucionando, los cobots están dejando de ser una innovación reservada para proyectos piloto o iniciativas experimentales para convertirse en una herramienta cada vez más presente en las operaciones diarias. En un entorno donde la productividad, la seguridad y la disponibilidad de talento son factores decisivos para la competitividad, la automatización colaborativa perfila un nuevo modelo de trabajo en el que personas y tecnología avanzan de manera conjunta para enfrentar los desafíos de la manufactura moderna.