Para las economías de recursos e impulsadas por eficiencia, el desarrollo económico y la educación, juegan un papel muy importante en la obtención del máximo rendimiento de las inversiones en conectividad.

Los países mejor conectados no están explotando las TIC tecnologías de comunicación a su máximo potencial y en muchos casos las acciones regulatorias y políticas diseñadas para promover la conectividad no están teniendo el impacto previsto, destacó el estudio Conectivity Scorecard. Estados Unidos se coloca como la primera de un grupo de 16 economías impulsadas por la innovación  (así definidas por el Foro Económico Mundial), aunque su calificación sea de sólo 6.97 de 10.00 puntos posibles.

El Conectivity Scorecard mide la dimensión total de uso de las tecnologías de conectividad por parte de los gobiernos, negocios y consumidores. Es decir cables de cobre, líneas de fibra óptica, teléfonos móviles y PC’s que hoy dirigen la economía de la información y que inciden de manera directa en el desarrollo social y económico.

En cada rubro del  Conectivity Scorecard, los países son clasificados con respecto al mejor de su categoría, así que si un país fuese el mejor en todas las dimensiones, obtendría un puntaje máximo de 10.00. Los países típicamente considerados como altamente conectados obtienen un puntaje modesto en este índice (el puntaje promedio de un grupo de 16 países entre los que se encuentran los EEUU, Suecia y Corea fue de 5.05).

El Conectivity Scorecard,  estudio publicado por el Profesor Leonard Waverman de la London Business School, la consultora económica global LECG y comisionado por Nokia Siemens Networks, diseñado para analizar no sólo el TIC de la infraestructura de los países sino la efectividad de su uso e impactos.

El análisis es único al categorizar indicadores de conectividad por consumidor, negocios y gobierno, con estándares hechos a la medida de cada país. Un puntaje bajo refleja una brecha en la infraestructura de un país, en el uso de la conectividad o ambas. Los Estados Unidos, por ejemplo, obtienen puntajes más bajos en infraestructura del consumidor debido a la baja penetración de la tecnología de banda ancha, mientras la calificación de Corea es notablemente baja en su uso en los negocios.   
Economías impulsadas por innovación Puntaje de Conectividad
Estados Unidos 6.97
Suecia 6.83
Japón 6.80
Canadá 6.50
Finlandia 6.10
Reino Unido 6.10
Australia 5.93
Alemania 5.52
Francia 5.07
Corea 4.78
Hong Kong SAR 4.46
Italia 3.85
España 3.56
Hungría 3.18
República Checa 3.11
Polonia 2.18

Leonard Waverman señaló que este estudio demuestra es que ni los países más ricos del mundo pueden conformarse con el perfil actual de sus infraestructuras de telecomunicaciones y computación. “Cada una de las naciones analizadas debe llevar a cabo cambios sustanciales para conseguir un puntaje ideal en conectividad. Para incrementar los beneficios sociales y económicos derivados de la conectividad, los países deben considerar la infraestructura y su uso como una norma combinada”. Rusia ocupó el primer puesto entre nueve naciones que fueron clasificadas en el estudio como economías de recurso o impulsadas por la eficiencia.

El alto nivel de alfabetización, junto con un sólido puntaje en varias de las mediciones de uso e infraestructura, especialmente en uso de móviles, resultó en una calificación de 6.11. Malasia terminó en segundo y México en tercero con 4.37, mientras India y Nigeria se colocaron en los últimos lugares, con puntajes de 1.68 y 1.10 respectivamente. 

 

Economías de recurso e impulsadas por eficiencia  Puntaje de Conectividad
Rusia 6.11
Malasia 5.82
México 4.37
Brasil 4.28
Sudáfrica 4.11
China 3.42
Filipinas 2.38
India 1.68
Nigeria 1.01

“El estudio es un llamado a gobiernos y empresas a tomar acciones inmediatas. En un período de gran incertidumbre económica existen importantes beneficios potenciales gracias al uso más eficiente de la infraestructura de comunicaciones. Al acercamos cada vez más a la visión de 5 mil millones de personas conectadas para el año 2015, políticos y líderes empresariales deben motivar de manera simultánea el desarrollo de infraestructura e inversión, así como el aprovechamiento de ésta en su máximo potencial”, comentó Ilkka Lakaniemi, jefe de Diálogos Políticos Globales e Iniciativas en Nokia Siemens Networks.

El estudio también arroja que algunos países cuentan con diferentes áreas de oportunidad para maximizar los beneficios consecuencia de la conectividad. Estados Unidos requiere atender el problema de incrementar la penetración de la banda ancha y hacer estos servicios más accesibles al público; por otra parte, Corea necesita entender la razón por la que sus negocios gastan aparentemente poco en telefonía empresarial y aplicaciones de IP; India y Nigeria enfrentan el difícil reto de mejorar el desempeño de alfabetización básica y medidas de acceso, sin quedarse atrás en el desarrollo de banda ancha y tecnologías de punta de movilidad.

Ilkka Lakaniemi comentó que mejorar la infraestructura y promover el uso  inteligente de las TIC proporcionarán beneficios sociales y empresariales clave, como una mayor colaboración, innovación, productividad y calidad de vida. En el caso de las economías impulsadas por la innovación, el crecimiento económico dependerá de las nuevas formas para usar la conectividad y adaptar las tecnologías a la fuerza de trabajo, ya sea a través de la mejora de procesos existentes o de la invención de nuevos procesos de transformación. Mientras las poblaciones en estos países crecen en edad, la optimización del uso de la conectividad es la mejor fuente de crecimiento económico a futuro.

Para las economías de recursos e impulsadas por eficiencia, el desarrollo económico y la educación, juegan un papel muy importante en la obtención del máximo rendimiento de las inversiones en conectividad. En estos países, las tecnologías de conectividad no sólo proporcionan acceso, sino que transforman vidas dándole a las personas los medios para conectarse mutuamente y acceso a servicios e información que les sirven en su vida cotidiana.

Waverman y Lakaniemi destacaron que el uso de tecnologías de conectividad podría ser comparado a la forma en la que el uso de Internet ha evolucionado en años recientes. “Aún los países considerados como los más avanzados hoy, han alcanzado sólo una primera generación de conectividad y no han sido capaces o no han querido explotar el máximo potencial las herramientas disponibles. Hace sólo una década, se había apenas comenzado a aprovechar una fracción del potencial útil de la Web “Y así como el Internet ha llegado ya a la Web 2.0, donde el uso efectivo de la tecnología disponible ha traído mejoras significativas, ha transformado la productividad de los negocios y ha resultado en innegables beneficios sociales, creemos que un paso similar hacia la Conectividad 2.0 bien valdría la pena”, coincidieron.